El Libro de Mormón/Anacronismos/Animales

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    Animales en El Libro de Mormón

Este articulo ha sido traducido con permiso de FAIR LDS por: Mario Rodolfo Montani y redactado por Alberto Barrios

PREGUNTAS


Los críticos proclaman que El Libro de Mormón menciona animales que no pertenecen al entorno de un Nuevo Mundo precolombino. Citan esto como evidencia de los errores introducidos por José Smith y que revelarían su fraude. Los ejemplos más a menudo atacados incluyen:

  • El asno (burro)
  • abejas
  • La vaca
  • El elefante
  • El caballo
  • Gusanos de seda
  • Porcinos (cerdos)

Cierta burla se produce también a expensas de dos animales desconocidos, cuyos nombres no tienen traducción:

  • curelomes
  • cumones

La(s) fuente(s) de la acusación

  • John Hyde, Jun., Mormonism: It’s Leaders and Designs (New York: W.P. Fetridge and Co.), 1857.
  • Thomas D.S. Key, Sc.D., Ed.D. (Biology), Th.D., “A Biologist Examines the Book of Mormon” Journal of the American Scientific Affiliation, XXX–VIII, 2, (June 1985).
  • Floyd C. McElveen, The Mormon Illusion (Ventura: Reagal Books, 1977).

RESPUESTA


Podemos bosquejar las siguientes conclusiones tentativas:

  • Asno – el tapir de aspecto equino es una posibilidad.
  • Abejas – no necesariamente en América según el texto, pero igualmente existen ejemplos pre colombinos
  • Vaca – especies bovinas (p.ej. búfalo) estaban presentes en América
  • Elefante – necesario sólo en la era jaredita, hay tanto evidencias tradicionales, de inscripciones y restos biológicos que apoyan al Libro de Mormón
  • Caballo – existe alguna evidencia, aún no considerada definitiva, que sugiere era conocido por lo menos en ciertas partes de Mesoamérica en épocas pre-colombinas anteriores a Cristo. También hay amplios precedentes de nombras diferentes animales con nombres en común, y hay otros candidatos del Nuevo Mundo como el ciervo o el tapir..
  • Gusanos de seda – presentes en el Nuevo Mundo con otras opciones disponibles para la ropa de seda. silk
  • Cerdos – existieron especies originarias aunque sólo está registrado su uso por los jareditas (lo cual no debe sorprendernos, ya que los nefitas se hallaban bajo la Ley de Moisés)

TEMAS


Animales en el Libro de Mormón



PREGUNTAS Y RESPUESTAS DETALLADAS


En primer lugar, no deberíamos rechazar la posibilidad de un “préstamo sustitutivo”, en el que el nombre para una especie conocida es aplicado a nuevas especies. Este es un fenómeno bien constatado – por ejemplo, los Amerindios denominaron ‘ciervos’ a los caballos europeos en su primer encuentro con ellos. El ejemplo clásico, por supuesto, es el hipopótamo, nombre que los griegos dieron a un animal que caracterizaron como “caballo (hippo) de río (potamus). Aquellos críticos que se burlan deberían preguntarse cómo podría alguien confundir un hipopótamo con un caballo – la respuesta, por supuesto, es que los griegos sabían perfectamente que el hipopótamo no era un verdadero caballo, pero el nombre se impuso.

Además de estas consideraciones, algunas de las especies ‘ridículas’ pueden no ser tan extrañas como pretenden los críticos


Asnos (Burro)

La única clave sobre el rol del “asno” en la sociedad nefita proviene de Mosiah 12:5 y Mosiah 21:3, en las que aquellos en cautiverio llevan cargas como “mudos asnos”. Otras menciones se dan en 1 Nephi 18:19 y Mosiah 5:14, mientras que Mosiah 13:24 es una cita de los Diez Mandamientos. “Asno” ha sido sugerido como préstamo semántico del tapir, al cual muchos han descripto en términos decididamente equinos.[1][2] Puede agregarse que algunos modernos entusiastas del tapir señalan la incapacidad de los tapires para criarse en rebaños (por no tratarse de animales de rebaño, tienden a pelear), pero “la gente de los territorios nativos del tapir mantiene ejemplares aislados para engordarlos y utilizarlos como alimento, aunque... algunos son bastante salvajes y otros pueden llegar a ser extremadamente peligrosos... Son grandes, pesados y fuertes, con poderosas mandíbulas y dientes, pudiendo movilizarse muy rápidamente"[3] Un reciente informe gubernamental indica:

El tapir es dócil frente al hombre y por tanto su manejo es relativamente fácil. Un indígena describe al tapir del siguiente modo: “Es un animal muy sociable. Tomado de pequeño uno puede fácilmente domesticarlo; sabe cómo comportarse cerca de la casa; va a alimentarse a la montaña y luego regresa para dormir cerca del hogar.” [4] Pareciera que al menos un rol limitado para el tapir no debería descartarse de la discusión, ya sea como fuente alimenticia (El tapir constituye entre el 7 y el 10% de la dieta en la Amazonia rural[5]o como potencial bestia de carga a pequeña escala (dada su fuerza). Charles Darwin aún observó que los tapires en las Américas eran domesticados, aunque no tendían a reproducirse en cautiverio [6]Este hecho podría explicar la relativamente poca frecuencia de su mención en el Libro de Mormón.

Abejas

Entre los supuestos anacronismos del Libro de Mormón está la mención de “abejas” (Éter 2:3)...Debería observarse primeramente que el uso del término “abejas” en el Libro de Mormón se produce en el entorno del Viejo Mundo (jaredita), y nunca se lo utiliza en conexión con el Nuevo Mundo, por lo que la controversia podría simplemente terminar aquí. ¿Trajeron los jareditas abejas al Nuevo Mundo? Quizás nunca lo sepamos. De todos modos, algunos estudios sugieren que las abejas eran conocidas en el arcaico Nuevo Mundo. Bruce Warren, por ejemplo, señala que “hay muchas referencias en la región maya a la existencia de abejas en la antigüedad y estas referencias se dan en contextos rituales, es decir, de origen nativo o pre-hispánico”. Otros estudiosos del Nuevo Mundo han observado que “no sólo existían abejas domésticas en la antigua América sino también dioses de las abejas y de los apicultores ... La miel era considerada un presente real por los indios. De igual importancia era la cera tomada de las colmenas la cual era a menudo intercambiada por otras mercancías"[7]

Mayor información sobre las abejas del Nuevo Mundo en un contexto doméstico puede hallarse en F. Padilla, F. Puerta, J. M. Flores and M. Bustos, "Bees, Apiculture and the New World," en Archivos de zootécnica, 41/154 (1992-extra): 563–567. PDF link

Vacas

El término “ganado” es utilizado en tres ocasiones en el Libro de Mormón (Éter 9:17-19; Enos 1:21; 3 Nefi 3:22), mientras el término “vaca” es utilizado en dos (Éter 9:18; 1 Nefi 18:25). El registro jaredita no es muy claro acerca de si “ganado” y “vacas” son lo mismo, o si “vaca” representa una subcategoría de “ganado” ...

Como ocurre con muchos animales en el Libro de Mormón, es probable que estos términos del Libro de Mormón provengan de reasignar nombres familiares a elementos desconocidos.... Los indios Miami, por ejemplo, desconocían al búfalo y simplemente lo nombraron “vaca salvaje” De modo similar, el “explorador DeSoto llamó al búfalo “vaca”. Los indios Delaware nombraron a la vaca como su denominación para ciervo, y la tribu Miami bautizó a la oveja al verla por primera vez como ‘la-que-se-parece-a-la-vaca’” [8][9]

Elefante

El único lugar donde los elefantes son mencionados en El Libro de Mormón es enÉter 9:19 aproximadamente en 2500 A.C. De modo que ningún elefante que existiese sobre el continente Americano tiene que necesariamente haber sobrevivido después del 2400 A.C. ...Además de las tradiciones, cinco esfinges de elefantes han sido encontradas en el México antiguo. El Dr.Verrill, un muy conocido arqueólogo (no-mormón) describe una de esas figuras como “tan sorprendente y obviamente elefantina que no puede ser explicada por ninguna de las teorías ordinarias de que pueda tratarse de un tapir exagerado, un oso hormiguero o un guacamayo. La figura no sólo tiene una trompa sino que, adicionalmente presenta las grandes orejas en forma de hoja y las rodillas que flexionan hacia adelante tan peculiares de los elefantes. Más aún, muestra un peso o carga sobre su lomo. Es inconcebible que alguien haya imaginado una criatura con las orejas batientes y las peculiares rodillas de un elefante, o que algún ser humano haya estilizado un tapir a ese extremo”...

Las tradiciones orales, registros escritos y obras de arte mostrando elefantes establecen una fuerte base para la posición de que existieron elefantes en la antigua América. Un apoyo aún más sustancial – restos reales – también se ha descubierto. Hoy en día todos los estudiosos están de acuerdo en que los mastodontes y mamuts (incuestionablemente elefantes para los zoólogos) vivieron una vez en las Américas. La disputa existente es hasta cuándo vivieron. De acuerdo al libro de Mormón no necesariamente debieron vivir con posterioridad al 2400 A.C.. La evidencia arqueológica de años recientes ha demostrado que el elefante pudo haber sobrevivido hasta fechas tan tardías como esa. Huesos de mastodonte cazado se descubrieron recientemente en un sitio arqueológico que data de la época inmediata posterior a Cristo. Otro sitio, datado aproximadamente en 100 A.C., ha sacado a luz restos de un mamut, un mastodonte y también un caballo.[10]

Algunos catedráticos han sugerido que el elefante (mamut o mastodonte) vivieron mucho más tarde de lo que anteriormente se creía. Ludwell Johnson, en un artículo titulado “Hombres y Elefantes en Améerica” publicado en Scientific Monthly, escribió que “ los descubrimientos de restos con asociación de humanos y probóscides no son para nada inusuales. Para 1950, Mac Cowan listó no menos de veintisiete” incluyendo como lo señaló Hugo Gross “un esqueleto de mastodonte parcialmente quemado y numerosos restos de cerámica en Alangasi, Ecuador... Ya no puede haber dudas de que el hombre y el elefante coexistieron en América... Probablemente sea seguro declarar que los Proboscidos Americanos han estado extintos por un mínimo de 3000 años.” Si los elefantes desaparecieron hace por lo menos 3000 años, aún así se ubicarían dentro del rango de la era jaredita. Y, como se observó más arriba, alguna evidencia indica que, en números limitados, el elefante pudo haber sobrevivido por varios siglos más.[11]

Para resumir, el elefante no representa un problema para el Libro de Mormón

Caballo

Como ya se ha mencionado, no deberíamos rechazar la posibilidad de un “préstamo sustitutivo” – bajo esta interpretación las especies candidatas para “caballo” incluirían al tapir, el ciervo .[12]

De todos modos, el caso en contra de los caballos precolombinos puede que no esté tan “blindado” como los críticos asumen:

Excavaciones en el paraje de Mayapan, que data de algunos siglos antes del arribo español, ha mostrado huesos de caballo en cuatro sitios (Dos de los lotes eran superficiales de modo que podrían representar caballos españoles) De otro sitio, el Cenote (pozo de agua) Ch'en Mul, vinieron más indicios, esta vez de un contexto arqueológico firme . En el estrato más bajo de una secuencia de niveles de tierra no consolidada de casi dos metros de espesor, se encontraron dos dientes de caballo. Estaban parcialmente mineralizados, indicando que eran definitivamente antiguos y no podrían haber venido de un animal español. Lo interesante es que también se encontró alfarería mayan en la muestra estratificada donde se hallaban los dientes.[13]

Algunos han argumentado que los restos de caballo deberían estar mejor constatados si es que jugaron un rol en la sociedad nefita. De todos modos, debe recordarse que los caballos no juegan un rol importante en el Libro de Mormón. Se los menciona en los siguientes contextos:

Citas de escrituras del Viejo Mundo

Enseñanzas apocalípticas al estilo del Viejo Mundo.

  • 3 Nefi 21:14 - Jesús habla de “caballos y carros” en un discurso simbólico y apocalíptico.

Caballos en el Nuevo Mundo

  • 1 Nefi 18:25: encontramos en la tierra de promisión, mientras viajábamos por el desierto … el caballo .. ...
  • Éter 9:19 - Los jareditas poseían “caballos”.

Usados conjuntamente con carros

  • Alma 18:9 - Ammón alimenta los caballos del rey lamanita, asociados a sus “carros”.
  • Alma 20:6 - El rey lamanita utiliza caballos y carro para visitar un reino vecino
  • 3 Nefi 3:22 - Los nefitas llevaron sus caballos y carros a un área central fortificada como protección contra los ladrones

(Debe notarse que no se nos dice si estos carros servían para ser montados, o si eran para el transporte de mercaderías, o si cumplían una función ceremonial. Uno asume cierto tipo de practicidad ya que los carros son llevados a un asedio en 3 Nefi)

Rol en la cría de animales

  • Enos 1:21 – el pueblo de Nefi… crió rebaños de reses y manadas de toda clase de ganado, y cabras y cabras monteses, y también muchos caballos.
  • 3 Nefi 4:4 – Durante el asedio de los ladrones, los nefitas “se habían provisto de víveres y de caballos, y ganado, y rebaños de toda clase, para poder subsistir por el término de siete años”.
  • 3 Nefi 6:1 – Después del sitio, los nefitas volvieron a sus tierras llevando cada uno sus posesiones, incluyendo “caballos y ganado”.

Es interesante que los caballos son a menudo agrupados con el ganado, por lo que parecieran haber jugado un rol en la dieta (aunque esto pudo ser bajo las exigencias del asedio de 3 Nefi)

Llamativamente ausente es el rol del caballo en los muchos viajes registrados en el Libro de Mormón. Tampoco parecen caballos y carros jugar un papel en las guerras nefitas; esto en contraste con los relatos bíblicos, en los que los carros de Egipto, Babilonia y los Filisteos son super-armas temidas sobre las planicies de Israel.

No se ve un rol para el caballo en las galantes cargas de caballería que eran el ideal guerrero romántico en los días de José Smith. Ni hay el menor signo de la rápida guerra de maniobras y escaramuzas promovida por las caballerías de las naciones occidentales. Estos no son los caballos de las realidades prácticas del siglo diecinueve ni de sus fantasiosos sueños.

Ha habido sociedades para las cuales el caballo era vital, como entre los guerreros Hunos de Asia y Europa Oriental, para quienes los caballos eran un signo de riqueza y estatus, así como esenciales para la alimentación, el vestido y la guerra. Sin embargo, no existen a la fecha huesos de caballo de ese período en los registros arqueológicos.[14]

Si los cientos de miles de caballos que poseyeron los Hunos dejaron poca o ninguna traza, puede ser no tan sorprendente que poco se haya encontrado en América, dado que el rol para los caballos en el Libro de Mormón es mínimo. Irónicamente, ¡hay más evidencia de caballos en Mesoamérica que entre los Hunos!

Además, “todos saben” que no había caballos en América antes de Colón. José Smith habría entendido esta creencia común. Si estaba tratando de perpetrar un fraude, ¿para qué incluir un elemento sobre el que todos habían escuchado, especialmente cuando juega un rol tan pequeño en el libro?

Cerdos

Los “cerdos” son mencionados dos veces en el Libro de Mormón: una en 3 Nefi 14:6, en donde el Señor usa el término de manera figurativa, y otra en Éter 9:18 donde son descriptos como animales útiles para la alimentación. Algunos críticos han ridiculizado la sugerencia del Libro de Mormón de que los cerdos se utilizaran como alimento (debido a las restricciones dietarias de la Ley de Moisés), pero debe tenerse en cuenta que la historia contenida en Éter se desarrolla antes de la Ley Mosaica. Otros críticos han señalado que los cerdos eran desconocidos en el antiguo Nuevo Mundo... Sin embargo, los primitivos americanos sí tuvieron un cerdo autóctono. Los aztecas lo llamaron pizote, “que básicamente significa glotón” nombre a menudo aplicado al pecarí o cerdo salvaje. “Con respecto al pecarí” observa Sorenson, “dos términos en nahuatl quauhcoyamet y quahpizotl se desarrollaron después de la conquista para distinguir las especies nativas del cerdo de Castilla...”[Sorenson, An Ancient American Setting, 290.][15]

Curelomes y Cumomes

Estos nombres son términos jareditas sin traducción. Se han sugerido una variedad de animales potenciales, tales como las llamas, alpacas, mastodontes, u otros mamíferos del Pleistoceno.[16]

Sin mayor información disponible, uno no puede considerarlo un golpe contra el Libro de Mormón. Algo interesante es que, si José Smith estaba inventando el Libro de Mormón, esta era una ocasión de dejar correr su imaginación, y sin embargo ninguna descripción de las extrañas bestias nos es dada (aunque para el modelo de producción fraudulenta, sí se tomó el trabajo de nombrarlas)

NOTAS


  1. [back]  "Horses in the Book of Mormon" (Provo: Utah, FARMS, 2000). off-site (Inglés)
  2. [back]  See, for example, the Encyclopedia Brittanica, 1911 edition for horse).
  3. [back]  Sheryl Todd, "The Tapir Gallery, the Tapir Preservation Fund," Tapir Gallery archive (7 May 1997, 14:03:06 -6h00), (last accessed 22 October 2005) off-site (Inglés)
  4. [back]  Joseph Henry Vogel, "White paper: The Successful Use of Economic Instruments to Foster Sustainable Use of Biodiversity: Six Case Studies from Latin America and the Caribbean," Biopolicy Journal, Vol. 2, Paper 5 (PY97005), 1997. off-site (Inglés)
  5. [back]  OAS.org off-site (Inglés) (last accessed 22 October 2005).
  6. [back]  Charles Darwin, The Variation of Plants and Animals Under Domestication, Vol. 2, (1868), 86. off-site (Inglés)
  7. [back]  Mike Ash, mormonfortress.com off-site (Inglés)
  8. [back] John L. Sorenson, An Ancient American Setting for the Book of Mormon (Salt Lake City, Utah : Deseret Book Co. ; Provo, Utah : Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 1996 [1985]), 294. ISBN 1573451576.
  9. [back]  Mike Ash, mormonfortress.com off-site (Inglés)
  10. [back] John L. Sorenson, An Ancient American Setting for the Book of Mormon (Salt Lake City, Utah : Deseret Book Co. ; Provo, Utah : Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 1996 [1985]),297–298. ISBN 1573451576.
  11. [back] Mike Ash, mormonfortress.com off-site (Inglés)
  12. [back]  "Horses in the Book of Mormon" (Provo: Utah, FARMS, 2000). off-site (Inglés)
  13. [back]  Plantilla:JBMS-10-1-14
  14. [back]  S. Bokonyi, History of Domestic Mammals in Central and Eastern Europe (Budapest: Akademiai Kiado, 1974), 267.
  15. [back] Mike Ash, mormonfortress.com * off-site (Inglés)
  16. [back]  For a discussion, see John L. Sorenson, An Ancient American Setting for the Book of Mormon (Salt Lake City, Utah : Deseret Book Co. ; Provo, Utah : Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 1996 [1985]), 298. ISBN 1573451576.